Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Apúntate en la catequesis

Qué supone inscribir al hijo/a en la Catequesis en Familia en esta Comunidad Parroquial de San Vicente Mártir:

Ser conscientes del compromiso que, como padres, adquirimos el día del bautismo de nuestro/a hijo/a, sabiendo que somos los primeros responsables de su educación cristiana, para que sea amigo/a de Jesús.

Dar a nuestro/a hijo/a una buena educación en la fe, y por ese motivo acudimos a la Comunidad Parroquial para que colabore con nosotros y nos ayude.

Estar de acuerdo con la opción por la Catequesis en familia que ha hecho la Comunidad Parroquial de San Vicente Mártir, y estar dispuestos a seguirla:

* Creando en nuestra casa un clima cristiano, dialogando con nuestro hijo/a el tema que traten, enseñándole nosotros mismos las oraciones básicas para rezarlas con él/ella.

* Responsabilizándonos de que nuestro/a hijo/a acuda a su Equipo de Vida con puntualidad y con su catecismo “Jesús es el Señor”. Sabiendo que las faltas de asistencia sin justificación conllevará a que nuestro hijo/a no continúe en la catequesis.

La catequesis preparatoria para la Primera Eucaristía consta de dos momentos: la reunión formativa en su Equipo de Vida (los domingos de 10:00 a 11:00 horas) y la celebración de la Eucaristía (los domingos a las 11:30 horas).

Al desear dar a nuestro hijo/a una buena educación en la fe, viendo que también necesitamos formarnos y conocer más y mejor a Jesús y su Evangelio, participaremos también nosotros en un Equipo de Vida, reuniéndose a la misma hora que ellos.


Homilía XXIV del TO-B

¿Pensamos como Dios?

VER:

Dos personas que no se conocían entre sí coincidieron en casa de un amigo común. A medida que la conversación avanzaba se fueron tocando diferentes temas y, al despedirse, una de estas personas dijo a la otra: “Encantado, no te conocía, pero resulta que pensamos del mismo modo”. Es muy satisfactorio encontrar a personas que piensan como nosotros; y esto resulta necesario para llevar adelante en común una empresa o un proyecto, del tipo que sea. De lo contrario, si hay diferencias de pensamiento y de criterios, surgirán problemas y enfrentamientos y ese proyecto no podrá prosperar o no lo hará de la forma debida. Sigue leyendo


Homilía XXIII del TO-B

Sordos y, por eso, mudos

VER:

Los sordomudos suelen ser personas que nacen con una sordera total. El hecho de no poder percibir ningún tipo de estímulo auditivo hace que les resulte casi imposible desarrollar el habla. Por eso, una persona sordomuda no tiene por qué padecer ningún trastorno en el aparato fonador y, en el caso de que llegue a oír gracias a una operación o a algún medio electrónico, esa persona podría también aprender a hablar. Sigue leyendo


La Catedral de Santiago en Benimámet

EN LA INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN EN EL ANFITEATRO DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO EN MINIATURA DEL ARTISTA ANDRÉS GARCÍA.

Que ha elaborado la Catedral de Santiago por su vinculación con Santiago de Compostela y la ha dedicado a todos los que nos han dejado por el COVID.

Las palabras que pronuncié en la inauguración:

Bienaventuranzas del peregrino

  1. Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino te abre los ojos a lo que no se ve.
  2. Bienaventurada eres, peregrina, si lo que más te preocupa no es llegar, sino llegar con las demás personas.
  3. Bienaventurado eres, peregrino, cuando contemplas el camino y lo descubres lleno de nombres y de amaneceres.
  4. Bienaventurada eres, peregrina, porque has descubierto que el camino comienza cuando se acaba.
  5. Bienaventurado eres, peregrino, si tu mochila se va vaciando de cosas y tu corazón no sabe dónde colgar tantas emociones.
  6. Bienaventurada eres, peregrina, si descubres que un paso atrás para ayudar a otro vale más que cien hacia adelante sin mirar a tu lado.
  7. Bienaventurado eres, peregrino, cuando te faltan palabras para agradecer todo lo que te sorprende en cada recodo del camino.
  8. Bienaventurada eres, peregrina, si buscas la verdad y haces de tu camino una vida y de tu vida un camino, en busca de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.
  9. Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino te encuentras contigo mismo y te regalas un tiempo sin prisas para no descuidar la imagen de tu corazón.
  10. Bienaventurada eres, peregrina, si descubres que el camino tiene mucho de silencio; y el silencio, de oración; y la oración, de encuentro con el Padre que te espera.

Fray Alejandro Fernández Barrajón (Mercedario)


Homilía XXII del TO-B

Ser limpios

VER:

Una de las recomendaciones que se dieron desde el principio de la pandemia fue la necesidad de la higiene de manos, y entonces nos dimos cuenta de cuántas cosas tocamos habitualmente, sin darnos cuenta, y que pueden ser una fuente de contagio no sólo del coronavirus, sino de otros gérmenes nocivos. Incluso ahora, sabiendo que la principal vía de transmisión es por los aerosoles, la higiene de manos sigue siendo necesaria, y por eso se ha hecho habitual llevar con nosotros una botellita con gel hidroalcohólico para utilizarla regularmente. Pero además limpiarnos con el gel, la mejor prevención es tener hábitos saludables, “ser limpios”, para evitar el contagio. Como dice un refrán: “No es más limpio el que más se limpia, sino el que menos se ensucia”. Sigue leyendo


Homilía XXI del TO-B

¿También vosotros queréis marcharos?

VER:

Una de las pocas cosas positivas que ha traído la pandemia ha sido recordarnos algo que muchos habían olvidado o ni siquiera se habían detenido a pensar en ello: que todo en este mundo, incluidos los seres humanos, somos caducos. Más aún: además de caducos, somos muy frágiles, tanto las personas como las estructuras que hacen posible nuestra vida, que nos parecían muy sólidas y permanentes pero que se han ido derrumbando como fichas de dominó. Y esto nos afecta profundamente, porque nos hemos dado cuenta de que en realidad no hay nada estable, que no hay ningún lugar donde podernos sentir seguros y a salvo. Intentamos superar este sentimiento de inseguridad y angustia con distracciones, consumismo, actividades variadas… pero el sentimiento nunca desaparece del todo, al contrario, lo volvemos a sentir incluso agudizado. Sigue leyendo


Tres formas de meditación cristiana

El término meditación, en el vocabulario cristiano, puede tener varios significados: profundización en la Palabra de Dios, contemplación, silencio de corazón a corazón… En cualquier caso, se trata de un encuentro interior que nos permite escuchar a Dios, quien está presente en nosotros.

“El centro del alma es Dios”, decía San Juan de la Cruz.

Para vivir este encuentro interior y escuchar a Aquel que sólo nos espera, los Padres del Desierto, los Doctores de la Iglesia y otros Santos nos han abierto caminos.

Con ellos, pongamos rumbo a este encuentro íntimo “con el que nos sabemos amados” (Santa Teresa de Ávila):

  • La Oración de Jesús, también llamada Oración del Corazón, forma parte de la tradición ortodoxa. Esta práctica, es principalmente una forma de enfocar la mente repitiendo una breve invocación a Jesús: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí que soy pecador”. Podemos repetir esta frase al ritmo de nuestra respiración para que ella misma, se convierta en un soplo (primera parte en la inhalación y final de la frase en la exhalación).
  • La oración en silencio o de recogimiento nos invita a entrar en nosotros mismos. Se trata de viajar a nuestro “castillo interior”, como nos explicaba Santa Teresa de Ávila; no hay ningún protocolo o regla particular, sino una gran disposición interior para sentir la presencia amorosa de Dios en nuestro interior. Este abandono y desconexión de las exigencias externas requiere de paciencia y humildad. Santa Teresa nos tranquiliza: es normal que a veces, en ciertos días sea más difícil. ¡Lo importante es no desanimarse!
  • San Ignacio de Loyola, quien estuvo en cama durante muchos meses, desarrolló sus famosos ejercicios espirituales. Éstos nos sugieren que nos sumerjamos en episodios del Evangelio para visitarlos realmente. Más allá de la simple escucha de la Palabra de Dios, San Ignacio nos propone sentir y vivir este encuentro con Cristo en lo profundo de nuestro ser.

Sea cual sea el camino utilizado, la meditación cristiana nos invita a darle un espacio a Dios, a hacer silencio para finalmente dejarnos mirar, tocar y amar.

“Imponed el silencio incluso a mi oración, para que sea un impulso hacia Ti;

Haz que tu silencio descienda a lo más profundo de mi ser

¡y haz que este silencio se eleve hacia Ti como un tributo de amor! (San Juan de la Cruz)

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Homilía Asunción de la Virgen-B

No es algo accesorio

VER:

El Tema 33 del Itinerario de Formación Cristiana para Adultos “Ser cristianos en el corazón del mundo” lleva por título: “La Virgen María en el misterio de Cristo”. Al reflexionar este tema en un Equipo de Vida, y hablando de los dogmas marianos, uno de los miembros del Equipo dijo que “aunque no se hubiese definido ese dogma, eso no habría afectado a mi fe”. A muchas personas los diferentes dogmas que la Iglesia ha definido les parecen algo superfluo, accesorio, una serie de elucubraciones teológicas que están muy bien pero que, en el fondo, no aportan nada nuevo a la fe. Sigue leyendo


María, te confío mi cuerpo

En nuestra sociedad, donde la relación con el cuerpo puede ser muy complicada, a menudo nos cuesta saber qué relación tener con él. A veces sólo vemos su función utilitaria, a veces sólo su dimensión estética. A su vez exigentes y negligentes, sólo nos satisface si cumple nuestros criterios y a menudo no escuchamos sus verdaderas necesidades.

Podemos aprovechar la fiesta de la Asunción para pedir a María que nos muestre la verdadera vocación de nuestro cuerpo.

En efecto, ¿quién mejor que la que acogió a Dios en su seno, que llevó a Cristo en su interior durante nueve meses, puede enseñarnos hasta qué punto nuestro cuerpo es un Templo? “¿No sabes que tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo? San Pablo nos interpela en la primera carta a los Corintios. San Juan Pablo II -quien desarrolló la teología del cuerpo- añade: “Mirando [a María], el cristiano aprende a descubrir el valor de su propio cuerpo” (discurso del 9 de julio de 1997).

El 15 de agosto, fiesta de la Asunción para los católicos, fiesta de la dormición para los ortodoxos, se celebra la ascensión de María a la gloria. Esta fiesta nos recuerda que estamos llamados a ser redimidos en Jesucristo, en cuerpo y alma. María -por medio de su cuerpo glorificado- nos hace vivir la esperanza de la resurrección de los muertos, la resurrección de la carne, que mencionamos en el Credo.

A lo largo de su vida y con su subida al cielo, María nos muestra que el cuerpo humano es bello, es bueno, es sano (es santo). Que no es una simple herramienta, ni un baluarte contra la elevación espiritual, ni una imagen a modelar, sino la encarnación de nuestro ser, de la maravilla que Dios quiso al crearnos a cada uno de nosotros. “Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque soy una criatura maravillosa” (Salmo 139, 13-14).

Confiemos nuestros cuerpos a María en esta fiesta de la Asunción:

-Podemos rezar a la Virgen de Lourdes por todos los que sufren en su cuerpo; ya sea el dolor físico, debido a la enfermedad, a la discapacidad, a la edad, … o el moral, debido a la forma de mirarse a sí mismos.

-Demos gracias a Dios por su amor, a la manera del Magnificat de María, ¡dejando que nuestros cuerpos exulten!

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana