Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet

Sant Vicent Ferrer

Biografia Sant Vicent Ferer 0

Jaime I logró hacerse con el rahal árabe de Benimàmet (llamado por los musulmanes Benimahabet o Benimabet) al poco de conseguir la rendición de Paterna mediante pacto o capitulación sin ningún tipo de resistencia. Los moros de ambos lugares se entregaron sin resistencia a cambio de que se les permitiera seguir viviendo aquí como hasta entonces y según sus costumbres y creencias.

Reintrodujo el rey el cristianismo en Benimàmet y mandó erigir una ermita a la Virgen de la Soledad, llegando a ser Patrona de Benimàmet.

El monarca le tenía gran fe y devoción a San Vicente Mártir, al que se aclamó en su campaña de conquista del Reino Moro de Valencia y a cuyo favor atribuyó su victoria. Igual pensaban los nobles que le acompañaban. Uno de ellos, Señor del Lugar, Jayme Martínez de Entenza, en la primitiva ermita fundó el Altar Mayor dedicado a San Vicente Mártir hacia el año 1350.

De entonces arranca el culto y devoción al santo diácono mártir en Benimàmet, que lo tiene como patrón y favorecedor por su fortaleza en la Fe, el protomártir de la Hispania Romana, y primer titular en las iglesias Visigodas de muchas ciudades, Sevilla, Córdoba, Toledo,….

Benimàmet, como Paterna, estaban fuertemente arabizadas, hecho que hizo que Sant Vicent Ferrer acudiera con frecuencia a Paterna para evangelizar y lograr su conversión al cristianismo, cosa harto difícil pues el Islam no permite que sus fieles se pasen a otra religión.

Mas Sant Vicent Ferrer tenía otra razón de peso para ir a Paterna: negociar con los Centelles, con palacio en la Villa, para que cejaran en las guerras civiles contra otras familias nobles, que ensangrentaban el territorio valenciano.

Sant Vicent Ferrer iba a Paterna desde Valencia a pie por la antigua carretera de Aragón, que en su primer tramo denominamos aún Camí Vell de Paterna, ruta que iba después a Llíria, Chelva y de ahí a Segorbe para subir a tierras aragonesas. El primer pueblo que le salía al paso era Benimàmet.

Aquí se detendría a descansar y rezar a su santo preferido, San Vicente Mártir. Recordemos que Sant Vicent Ferrer, predicando por el sur de Francia, se desplazó expresamente a Castres para rezar ante la tumba de San Vicente Mártir que, según una tradición de la época, estaba enterrado allí.

En algunas ocasiones los labradores, viéndole pasar, se le acercaban a escucharle o a rezar con él. Esta memoria ha quedado en los anales de nuestra Parroquia. También cabe subrayar que ha quedado memoria de ello en la documentación oficial: el escudo municipal llevaba dibujadas la cruz en aspa, la rueda de molino y la corona de laurel, símbolos iconográficos del santo mártir. San Vicente Ferrer entraba por el Molino de Bon Any, Alquería de Calvet, Casa dels Canonges y Casa Monzó hasta llegar a la Ermita y salía por el Garroferal, dejando la entonces morería de la plaza de la Cruz para llegar al barranco de Endolça y cruzar a Paterna.

Baltasar Bueno

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