Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


Homilía del Apóstol Santiago

Peregrinación interior

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Este año, la Solemnidad de Santiago, Apóstol, patrón de España, coincide con un domingo, es Año Santo Jacobeo, por lo que la Eucaristía toma los textos de esta solemnidad. Cuando hablamos del Apóstol Santiago, inmediatamente nos viene a la mente el camino de Santiago, los peregrinos… Pero en quien debemos poner hoy nuestra mirada es en él, Santiago, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, el evangelista. Junto con Pedro y Juan, Santiago fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor en Getsemaní. Según una tradición, vino a España a predicar el Evangelio hasta el fin del mundo conocido (Finis terrae). Como hemos escuchado en la 1ª lectura, murió decapitado por el rey Herodes y, también según diferentes tradiciones, sus restos mortales se encuentran en Santiago de Compostela, convirtiéndose pronto su sepulcro en un lugar de peregrinación. Sigue leyendo


Homilía del XVI del TO-B

Con calma, con Jesús

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A principios de junio, para preparar el próximo Congreso Diocesano de Laicos, en Valencia, llegó a las parroquias y Movimientos un documento de reflexión, con unas preguntas, cuyas respuestas había que enviar las respuestas antes del 30 de junio. Diversas circunstancias motivaron que este documento no se pudiera enviar antes y hubo voces, tanto de curas como de laicos, que protestaron porque estas fechas no eran adecuadas para pedir esta reflexión, más aún después de todo lo vivido este año, puesto que muchas personas ya habían tomado sus vacaciones y resultaba difícil reunirse para hacer el trabajo solicitado. Por eso, en la carta que acompañaba este documento se pedía que no se dejase de lado, indicando: “Es verdad que estamos a final de curso y el cansancio nos afecta, pero solo se trata de una sencilla tarea que es muy valiosa para los contenidos y celebración del Congreso”. Sigue leyendo


Homilía XV del TO-B

¿De dónde nos ha sacado?

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Muchas veces escuchamos o leemos la tarea que Cáritas, órdenes religiosas, institutos seculares y otras organizaciones de la Iglesia llevan a cabo para “sacar” a algunas personas del sitio o condición en que se hallan. Y así, se habla de sacar de la droga, de la prostitución, de la delincuencia… Pero, para sacar a alguien de esos ambientes nocivos, hace falta, en primer lugar, que la persona en cuestión quiera salir; en segundo lugar, hay que ofrecerle alternativas, un lugar adonde pueda ir para que rehaga su vida; y, en tercer lugar, ha de haber quien acompañe todo ese proceso. Y nos admira el trabajo que tantas personas están realizando para que otros puedan salir de su necesidad, a menudo a costa de grandes sacrificios personales e, incluso, poniendo en peligro su propia vida. Sigue leyendo


Homilía XIV del TO-B

Que hable sólo el amor

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A menudo nos encontramos con personas que han vivido su fe muy implicados en su parroquia, o en un Movimiento apostólico, con un compromiso serio… y que sufren porque sus hijos y nietos, en bastantes casos se han apartado completamente de la Iglesia. Es una situación que provoca mucho sufrimiento en estas personas: por una parte, les lleva a preguntarse qué han hecho mal, piensan que no han sabido dar un buen testimonio de la fe; por otra parte, se plantean qué hacer para no provocar más rechazo todavía. Sigue leyendo


Homilía XIII del TO-B

¿Cómo compaginarlo?

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Aunque habitualmente oramos por los enfermos, es cuando vamos a un hospital cuando con más fuerza nos golpea la realidad del dolor y la muerte, porque allí vemos “encarnados” el dolor y la muerte, en rostros, en personas que se tienen que enfrentar a esa realidad. Y la experiencia se hace aún más dolorosa cuando los enfermos son niños. Recientemente leí el libro “La casa de las miradas”, de Daniele Mencarelli, cuya acción se desarrolla en el hospital pediátrico “Bambino Gesù”, de Roma. Al contemplar el sufrimiento de tantos niños, uno de los personajes exclama con rabia: “Y luego me hablan de Jesucristo…” Quizá esta misma reflexión nos la hayan hecho a nosotros, o nosotros mismos nos la hemos hecho, porque nos resulta muy difícil compaginar el Dios que es amor y misericordia con la realidad del dolor y el sufrimiento, sobre todo de los inocentes. Sigue leyendo


Homilía XII del TO-B

Lo nuevo ha comenzado

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Durante el confinamiento hubo muchas personas que “descubrieron” a sus vecinos y, durante ese tiempo, hubo un crecimiento de las “relaciones de balcón”, así como bastantes muestras de solidaridad con personas más necesitadas. Algunos interpretaron esta situación como el nacimiento de una nueva época, augurando que la sociedad iba a salir mejor después del confinamiento. Sin embargo, al terminar el confinamiento, y a pesar de seguir en estado de alarma, se ha podido constatar en amplios sectores una reacción contraria, con múltiples muestras de insolidaridad y egoísmo. Quienes pedíamos que se siguieran respetando las normas de seguridad establecidas, a menudo éramos objeto de burlas, desprecios e insultos. Como se lamentaban algunos profesionales sanitarios: “Todo lo que hemos sufrido no ha servido para nada, la gente se ha olvidado”. Sigue leyendo


Homilía XI del TO-B

Sembradores preocupados y desanimados

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En los Consejos Pastorales y en las Asambleas Parroquiales, continuamente sale la preocupación que hay por la cantidad de niños, jóvenes y adultos que durante un tiempo han participado en los Equipos de Vida y otros grupos, en las reuniones de formación, catequesis, Eucaristías, oraciones, retiros… pero que no se han integrado en la comunidad parroquial sino que, en un momento dado, dejaron de venir, sin más. Y comentábamos que esta situación nos produce preocupación y, sobre todo, desánimo, porque no sabemos qué más podemos hacer y, encima, lo que hacemos no parece ser lo adecuado, a la vista de la realidad. Como dijo el Papa Francisco: “los frutos son reducidos y los cambios son lentos, y uno tiene la tentación de cansarse” (EG 277). Y “la misma dificultad para abordar el problema hace que todo siga igual y que se siga gestionando simplemente con dignidad aquello que existe”. (Instrumentum laboris Sínodo Valenciano “Una Iglesia evangelizada y evangelizadora”). Sigue leyendo


Homilía Corpus Christi-B

Se ha hecho sangre

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Es muy común, cuando somos pequeños, que, si nos caemos un porrazo o nos hacemos daño de cualquier modo, la madre o el padre nos pregunten: “¿Te has hecho sangre?” Y, si no es así, nos dicen: “No pasa nada”. Parece que la gravedad de un golpe o porrazo es menor si no nos hemos hecho sangre. Y esto ocurre también en otras circunstancias: cuando en un delito no hay “derramamiento de sangre”, se considera de menor gravedad. Y es que desde muy antiguo la sangre se ha identificado con la vida, y se ha utilizado para expresar emociones fuertes: “Por ti daría hasta la última gota de mi sangre”, “Esto me hace hervir la sangre”… Sigue leyendo


Santísima Trinidad-B

Composición interna

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Cuando nos tomamos un medicamento, incluso los de uso más común, raramente nos detenemos a leer la composición de ese medicamento; y, aunque lo hagamos, a menudo encontramos nombres que no entendemos. Simplemente decimos que “me he tomado un paracetamol, un ibuprofeno, una aspirina…” Sin embargo, ese medicamento que se nos muestra como un comprimido tiene una composición de varios elementos que, unidos, hacen que sea beneficioso para nuestra salud. Sigue leyendo


Pentecostés

Discernimiento y sinodalidad

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Con motivo de la Solemnidad de Pentecostés, conmemorando la venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente, hoy celebramos el día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar y, como todos los años, la Comisión de Laicos de la Conferencia Episcopal Española ha publicado unos materiales que nos invitan a descubrir la riqueza del laicado en la vida del Pueblo de Dios. Además, esta Solemnidad la celebramos impulsados por el Congreso Nacional de Laicos que se celebró en Madrid en febrero de 2020, y que fue vivido como un renovado Pentecostés, como ha supuesto nuestro Sínodo Diocesano, y que esta tarde se clausurará en la Catedral de Valencia. En ambos hay dos “claves de fondo” destacadas: el discernimiento, es decir, la actividad y actitud para descubrir, por el Espíritu, la presencia y voluntad de Dios en nuestra vida; y la sinodalidad, es decir, caminar juntos.

La realidad mundial está toda ella dominada por la pandemia de la covid-19, que ha invadido todos los planteamientos sobre los que se asentaba una sociedad que creíamos indestructible. Y surgen preguntas: ¿Qué repercusiones está teniendo en nuestra manera de ver la vida y de conectarla con la fe? ¿Cómo nos ha afectado en el campo personal, familiar, laboral, relacional, eclesial, etc.? ¿Cómo descubrir la presencia de Dios en esta situación, cómo ha afectado a las seguridades y actitudes en un modo de ser Iglesia acostumbrada a un contexto de cristianismo sociológico? Sigue leyendo