Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


Retiro

El jueves 21, tendremos, después de la Eucaristía, el RETIRO: Lo mismo que necesitamos ejercitarnos tanto intelectual como físicamente, y lo vemos normal y lógico, lo debemos de hacer espiritualmente. El tiempo para hacer Ejercicios Espirituales es mucho más prolongado, y muchas veces creemos que no tenemos tiempo. Por eso para facilitar las cosas, una vez al mes, en la Comunidad Parroquial, desde hace ya 9 años los venimos haciendo. En este Ciclo Pastoral lo haremos sobre los “Discípulos  misioneros”. Jesús necesita de nosotros para construir la Iglesia, la Comunidad Parroquial, para poder llevar a cabo nuestro objetivo pastoral: “La Parroquia es c@sa de tod@s”, y el lema de este ciclo: “evangelizada y evangelizadora”, discípulos-evangelizados, misioneros-evangelizadores.  No dejes de ejercitarte espiritualmente, lo necesitas. El Señor te espera.

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Rosario orante en audio

El próximo martes 12 de octubre, inicia un Rosario no como los otros, El Rosario orante-lanzado en conjunto por la Orden de los Dominicos y Hozana.

Una propuesta de meditación que revela la belleza, para algunos desconocida, de una lectura orante del Rosario.

Una manera particular de acercarse del Rosario

Rezar el Rosario…puede ser un camino para aprender a VIVIR la vida cotidiana y todos sus “misterios” –la alegría, el dolor, la esperanza–…, en clave cristiana, contemplando cómo Jesús lo hizo…

¿De qué se trata?

Una riqueza espiritual y un trabajo en conjunto. De un itinerario guiado orante, durante 9 días, cada persona será acompañada y podrá bañarse en la espiritualidad de la meditación contemplativa, gracias a una serie de 9 meditaciones en audio concebidas y realizadas por cinco comunidades dominicas en Argentina, España y Uruguay.

Así mismo, quienes se inscriban, contarán con un soporte escrito que presenta puntos de reflexión individual y comunitaria y extractos de Juan Pablo II para iluminar y alimentar la reflexión. Sigue leyendo


Felices los artesanos de la paz

«Felices los artesanos de la paz, pues serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5; 9). Jesús, a través de las bienaventuranzas, nos enseña las vías de la santidad. Para ser llamados hijos de Dios, como Él, nos invita a ser artesanos de la paz.

Con esta expresión, comprendemos que la paz no es algo que uno tiene o no tiene. Es como una obra que hay que ir construyendo, elaborando, puliendo con paciencia y amor. Como el artesano con su obra, esto exige dedicarle talento, energía, tiempo. ¿Qué necesitamos para ponernos manos a la obra?

-Como cualquier buen artesano, tenemos que estar formados, equipados. Ser un artesano de la paz no se improvisa, necesitamos estar preparados. Esto requiere acoger en nosotros la paz de Dios. «Mi paz os doy, mi paz os dejo» (Juan 14.27). Saber nosotros mismos acoger el don de Dios, su misericordia, pedir perdón, a Dios y a aquellos a los que ofendimos, es un primer paso importante. El sacramento de la confesión nos ofrece esta paz.

Como cualquier buen artesano, hay que saber encontrar la materia adecuada y renovarla siempre. Para esto, podemos pedirle ayuda al Espíritu Santo para que nos infunda cada día su aliento de paz como en la oración del Veni Creator: «Apúrate en darnos la paz». Podemos también recitar regularmente la hermosa oración de San Francisco: «Señor, haz de mí un instrumento de tu paz»

-Finalmente, como cualquier buen artesano, hay que poner manos a la obra con todo su ser; no contar ni su tiempo ni su esfuerzo. «Si es posible, en la medida en que dependa de vosotros, vivid en paz con todos los hombres» (Romanos 12:18). Hay que pulir nuestras palabras, nuestros actos, nuestros pensamientos para que irradien esa paz cada que se halla la división o el conflicto – en nuestras familias, nuestros lugares de trabajo, de vida – y que se conviertan en bendiciones.

¡Entonces, seremos llamados hijos de Dios!

En este año dedicado a San José, Santo patrono de los artesanos, pidámosle ser nuestro maestro artesano.

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana

 


Sagrado Corazón de Jesús

¡Hundámonos en el Corazón desbordante de amor de Jesús!

El tercer viernes después de Pentecostés, la Iglesia católica celebra el Sagrado Corazón de Jesús. De manera más general, el mes de junio está asociado al Corazón de Jesús. Es, pues, una hermosa ocasión de acercarnos a ese corazón desbordante de amor por cada uno de nosotros, ese corazón que late solo por nosotros, ese corazón infinitamente misericordioso.

Esta Solemnidad, instituida tras las peticiones de Cristo a Santa María-Margarita Alacoque durante sus apariciones en Paray-le-Monial, puede invitarnos a entrar más profundamente en el misterio del Sagrado Corazón de Jesús.

«Este corazón que tanto amó a los hombres», ¿por qué nos resulta tan precioso? Las letanías del Sagrado Corazón de Jesús nos dan ¡nada más y nada menos que 32 razones para adorarlo! He aquí algunas:

– «herido a causa de nuestros pecados», «traspasado por la lanza» -así como Dios nos cuida -nosotros también podemos cuidar sus heridas. Dirijámosle una hermosa oración de reparación para tomar conciencia de la manera en que podemos, en nuestra vida y todos los días, aliviarlo.

– «santuario de la justicia y el amor», «paciente y muy misericordioso», es la concretización de los deseos de nuestros corazones. Podemos aprovechar este mes de junio para ofrecerle un acto de consagración y comprometernos a amarlo y servirlo con todo nuestro ser.

«Casa de Dios y puerta del Cielo», «fuente de vida y de santidad» …

El salmista dice: «Una cosa pido al Señor, la única que busco: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para honrar al Señor en su belleza y vincularme a su templo» (Salmo 26; 4). ¡Sí, en el corazón del Hijo, encontramos la casa del Padre! ¡Ahí es donde queremos vivir, todos los días de nuestra vida! Podemos pedírselo al Señor durante una novena al Sagrado Corazón.

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Orar antes de acostarse

3 maneras de terminar bien su día con el Señor

Nuestro ritmo de vida, las preocupaciones cotidianas, las angustias que podemos sentir frente a un mundo sacudido por las crisis… ¡nada de eso nos ayuda a dormir bien! Puede que nos cueste conciliar el sueño, que padezcamos insomnio e incluso que temamos ese momento en que se supone que nos dejamos ir en brazos de Morfeo.

Un tiempo de oración por la noche, porque permite descargar nuestras preocupaciones ante el Señor, tomar un poco de altura, quitarnos las máscaras, dejarnos arrullar con dulzura por Nuestro Padre, es una clave para encontrar un sueño tranquilo y reparador.

«Me acuesto y enseguida me duermo en paz, pues solo Tú, Eterno, me das la seguridad en mi hogar.» (Salmo 4; 9)

He aquí tres propuestas para un tiempo de oración por la noche:

Releer nuestro día para dormirnos agradecidos y ligeros. La poetisa Marie-Noel cuenta en sus escritos cómo en lugar de buscar cada noche la lista de sus pecados y faltas, hacía la lista de sus «deudas»: «Repaso en mi corazón todo lo que he recibido de los demás durante el día.» Recordar lo bonito… cada sonrisa, favor recibido, aprendizaje, momento de complicidad vivido durante el día y dar gracias a Dios por esas personas con las que nos hemos encontrado y esas experiencias que hemos vivido. ¡Qué hermosa manera de dormirse en el agradecimiento!

Disfrutar de un momento para tomar fuerzas practicando la meditación cristiana o la lectura de la Palabra de Dios. La meditación cristiana, ya se apoye en la Biblia (como la lectio divina) o en una oración silenciosa (como nos lo enseña Santa Teresa de Jesús) ofrece la oportunidad de una conversación de corazón a corazón con el Señor. ¡Es para dormirse con el sentimiento de ser precioso y amado, como un niño en brazos de sus padres!

Entrar en una comunión de oración para sentir que pertenecemos al cuerpo de Cristo. Por supuesto, podemos, para esto, rezar en familia, pero también unirnos a millones de cristianos en todo el mundo orando las vísperas, la oración de la noche en la liturgia de las horas. Una hermosa manera de deslizarnos hacia el sueño, tranquilos y llevados por un fuerte sentimiento de comunidad fraterna.

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


5 caminos de oración

5 caminos de oración para ir al encuentro de Dios

Rezar es entrar en relación con Dios. Existen muchas maneras de rezar: recitando una oración, meditando la Palabra de Dios, conversando libremente con el Señor o simplemente dejándose amar por él. He aquí 5 hermosas maneras de entrar en el misterio de la presencia de Dios. ¡Pruébalas todas!

– La oración de recogimiento. Se trata de una oración personal silenciosa que exige hacerse totalmente presente a Dios, haciendo callar todos nuestros pensamientos. Podemos entonces acoger la presencia del Señor en nosotros. Para Santa Teresa de Ávila, que desarrolló esta práctica en sus Carmelos, Dios hace su morada en cada hombre. La oración se convierte en un viaje interior. «Acalla en mí lo que no eres tú, lo que no es tu presencia toda pura, toda solitaria, toda apacible.» decía San Juan de la Cruz. Sigue leyendo


Espíritu Santo

Espíritu Santo:

¡Tres símbolos para un mismo soplo de Vida !

Durante Pentecostés, celebramos la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. Tercera persona de la Trinidad, consolador y defensor enviado por el Padre, tras el Hijo, para guiarnos, el Espíritu de Dios está a nuestro lado. La Biblia lo describe de múltiples maneras; del Génesis a los Actos de los Apóstoles (¡y hasta hoy en nuestras vidas!), Él envía su soplo sobre el mundo.

Volvamos a encontrarnos con él a través de tres de sus símbolos:

Viento: El Espíritu de Dios es un espíritu de libertad; está aquí y allá, nada lo encierra ni lo restringe. “El viento sopla donde quiere, y tú oyes su ruido; pero no sabes de donde viene ni adónde va. Así es para todo hombre nacido del Espíritu.” (Juan 3; 8). Indefinible, inalcanzable, su presencia es tanto caricia de la brisa como ímpetu y movimiento en nuestras vidas.

Fuego: El Espíritu de Verdad es purificador. Consume en nosotros todo lo que no es Dios. Es luz y nos guía en nuestras vidas. Para esto, nos dispensa sus 7 dones: sabiduría, inteligencia, ciencia, fuerza, consejo, piedad, temor. San Juan Pablo II nos dejó una corta oración para pedir la gracia de estos dones al Espíritu Santo; los encontramos también en la letanía del Espíritu Santo.

Paloma: El Espíritu Santo es también Espíritu de Amor que trae la señal del renacimiento, de la paz, de la vida nueva, de la ternura de Dios con sus hijos.

“En cuanto Jesús fue bautizado, salió del agua; he aquí que los cielos se abrieron, y vio el Espíritu de Dios descender como una paloma y posarse sobre él. Y desde los cielos, una voz dijo: “Este es mi Hijo bien amado; en él he puesto todo mi amor.” (Mateo 3; 16-17)

 ¡Para Pentecostés, dense el tiempo para descubrir el rostro del Espíritu Santo, con este hermoso retiro sobre Hozana!

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Retiro

El jueves 20, tendremos, después de la Eucaristía, el RETIRO: Lo mismo que necesitamos ejercitarnos tanto intelectual como físicamente, y lo vemos normal y lógico, lo debemos de hacer espiritualmente. El tiempo para hacer Ejercicios Espirituales es mucho más prolongado, y muchas veces creemos que no tenemos tiempo. Por eso para facilitar las cosas, una vez al mes, en la Comunidad Parroquial, desde hace ya 8 años los venimos haciendo. En este Ciclo Pastoral continuaremos centrándonos en los “Encuentros con el Señor”. Este jueves meditaremos CORNELIO, EL CENTURIÓN: “La apertura a los paganos”. No dejes de ejercitarte espiritualmente, lo necesitas. El Señor te espera.

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Retito

El jueves 15, tendremos, después de la Eucaristía, el RETIRO: Lo mismo que necesitamos ejercitarnos tanto intelectual como físicamente, y lo vemos normal y lógico, lo debemos de hacer espiritualmente. El tiempo para hacer Ejercicios Espirituales es mucho más prolongado, y muchas veces creemos que no tenemos tiempo. Por eso para facilitar las cosas, una vez al mes, en la Comunidad Parroquial, desde hace ya 8 años los venimos haciendo. En este Ciclo Pastoral continuaremos centrándonos en los “Encuentros con el Señor”. Este jueves meditaremos MARÍA MAGDALENA: “La llamó por su nombre”. No dejes de ejercitarte espiritualmente, lo necesitas. El Señor te espera.

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