Parròquia Sant Vicent Màrtir de Benimàmet


Homilía XIX del TO-B

Si no fuera por eso…

VER:

En situaciones de crisis, ya sea personal, familiar, afectiva… experimentamos el deseo de romper definitivamente con algo o con alguien, porque sentimos que ya no tiene solución y que es inútil mantener dicha situación. Pero encontramos algo que nos impide tirarlo todo por la borda, algo con suficiente peso como para impedirnos dar ese paso definitivo, y pensamos: “Si no fuera por eso…” Y “eso”, a menudo, es una sola razón, pero es lo que nos mantiene y evita la ruptura. Sigue leyendo


Homilía del XVIII del TO-B

No esperemos el maná

VER:

Comentando la situación de una persona en una situación económica precaria, alguien dijo: “Es que tampoco se mueve a buscar salida. Se pasa los días esperando el maná”. El maná, como hemos escuchado en la 1ª lectura, era un polvo parecido a la escarcha que Dios envió para alimentar a su pueblo en el desierto. Y la expresión “esperar el maná” se utiliza para significar algo que se recibe sin realizar ningún esfuerzo. De ahí que se suela usar para hablar de las personas, y también entidades, que, en vez de esforzarse en buscar recursos para lograr sus objetivos, se pasan el tiempo esperando prestaciones, subsidios, ayudas, subvenciones… que les solucionen la vida. Sigue leyendo


Homilía del Apóstol Santiago

Peregrinación interior

VER:

Este año, la Solemnidad de Santiago, Apóstol, patrón de España, coincide con un domingo, es Año Santo Jacobeo, por lo que la Eucaristía toma los textos de esta solemnidad. Cuando hablamos del Apóstol Santiago, inmediatamente nos viene a la mente el camino de Santiago, los peregrinos… Pero en quien debemos poner hoy nuestra mirada es en él, Santiago, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, el evangelista. Junto con Pedro y Juan, Santiago fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor en Getsemaní. Según una tradición, vino a España a predicar el Evangelio hasta el fin del mundo conocido (Finis terrae). Como hemos escuchado en la 1ª lectura, murió decapitado por el rey Herodes y, también según diferentes tradiciones, sus restos mortales se encuentran en Santiago de Compostela, convirtiéndose pronto su sepulcro en un lugar de peregrinación. Sigue leyendo


¡(Re) descubrir y maravillarse!

¡Es verano! Quizás sean también las vacaciones, quizás no, pero, en cualquier caso, ¡en esta época apetece vivir lo imprevisto, irse a la aventura! Apetece escapar un poco de lo cotidiano, de nuestras costumbres, y dejarnos llevar hacia otros paisajes.

Entonces, este verano, abramos de par en par nuestro corazón para dejar que la Vida entre por oleadas y poco importa (¿o mucho?) si echa por tierra algunos de nuestros castillos de arena.

Vivamos aventuras, crucemos diluvios y desiertos, dejémonos encandilar por mujeres hermosas y hombres valientes, cantemos con los reyes y descubramos territorios nuevos (re)leyendo la Biblia. Con sus 66 libros, ¡hallamos nuestra lectura de verano!

¡Partamos al encuentro del Otro, como partiríamos a descubrir una tierra ignota! Puede ser nuestra esposa, nuestro marido, nuestro hijo, nuestro vecino o compañero de trabajo. Mirémoslo con ojos nuevos y descubrámoslo como maravilla amada por Dios. ¿Cuáles son sus sueños? ¿Qué canción le emociona hasta lo más profundo? ¿Qué olor le lleva de vuelta a la infancia?

Zambullámonos en la naturaleza en plena expansión en esta época y, como San Francisco de Asís, en el cántico de las criaturas, ¡maravillémonos! Disfrutemos de momentos de contemplación y admiremos la belleza, la generosidad, la diversidad, la fragilidad y la fuerza de la Creación.

A través de la Palabra de Dios, a través de los demás, a través de la naturaleza, exploremos las profundidades de nuestro corazón. Sintamos, vibremos, emocionémonos, y ofrezcamos esos ramos de emociones a Dios. ¿Y por qué no bajo forma de poemas, como Santa Teresa? A fin de cuentas, es verano: ¡es el momento de probar!

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana


Homilía del XVI del TO-B

Con calma, con Jesús

VER:

A principios de junio, para preparar el próximo Congreso Diocesano de Laicos, en Valencia, llegó a las parroquias y Movimientos un documento de reflexión, con unas preguntas, cuyas respuestas había que enviar las respuestas antes del 30 de junio. Diversas circunstancias motivaron que este documento no se pudiera enviar antes y hubo voces, tanto de curas como de laicos, que protestaron porque estas fechas no eran adecuadas para pedir esta reflexión, más aún después de todo lo vivido este año, puesto que muchas personas ya habían tomado sus vacaciones y resultaba difícil reunirse para hacer el trabajo solicitado. Por eso, en la carta que acompañaba este documento se pedía que no se dejase de lado, indicando: “Es verdad que estamos a final de curso y el cansancio nos afecta, pero solo se trata de una sencilla tarea que es muy valiosa para los contenidos y celebración del Congreso”. Sigue leyendo


Homilía XV del TO-B

¿De dónde nos ha sacado?

VER:

Muchas veces escuchamos o leemos la tarea que Cáritas, órdenes religiosas, institutos seculares y otras organizaciones de la Iglesia llevan a cabo para “sacar” a algunas personas del sitio o condición en que se hallan. Y así, se habla de sacar de la droga, de la prostitución, de la delincuencia… Pero, para sacar a alguien de esos ambientes nocivos, hace falta, en primer lugar, que la persona en cuestión quiera salir; en segundo lugar, hay que ofrecerle alternativas, un lugar adonde pueda ir para que rehaga su vida; y, en tercer lugar, ha de haber quien acompañe todo ese proceso. Y nos admira el trabajo que tantas personas están realizando para que otros puedan salir de su necesidad, a menudo a costa de grandes sacrificios personales e, incluso, poniendo en peligro su propia vida. Sigue leyendo


Homilía XIV del TO-B

Que hable sólo el amor

VER:

A menudo nos encontramos con personas que han vivido su fe muy implicados en su parroquia, o en un Movimiento apostólico, con un compromiso serio… y que sufren porque sus hijos y nietos, en bastantes casos se han apartado completamente de la Iglesia. Es una situación que provoca mucho sufrimiento en estas personas: por una parte, les lleva a preguntarse qué han hecho mal, piensan que no han sabido dar un buen testimonio de la fe; por otra parte, se plantean qué hacer para no provocar más rechazo todavía. Sigue leyendo


Felices los artesanos de la paz

«Felices los artesanos de la paz, pues serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5; 9). Jesús, a través de las bienaventuranzas, nos enseña las vías de la santidad. Para ser llamados hijos de Dios, como Él, nos invita a ser artesanos de la paz.

Con esta expresión, comprendemos que la paz no es algo que uno tiene o no tiene. Es como una obra que hay que ir construyendo, elaborando, puliendo con paciencia y amor. Como el artesano con su obra, esto exige dedicarle talento, energía, tiempo. ¿Qué necesitamos para ponernos manos a la obra?

-Como cualquier buen artesano, tenemos que estar formados, equipados. Ser un artesano de la paz no se improvisa, necesitamos estar preparados. Esto requiere acoger en nosotros la paz de Dios. «Mi paz os doy, mi paz os dejo» (Juan 14.27). Saber nosotros mismos acoger el don de Dios, su misericordia, pedir perdón, a Dios y a aquellos a los que ofendimos, es un primer paso importante. El sacramento de la confesión nos ofrece esta paz.

Como cualquier buen artesano, hay que saber encontrar la materia adecuada y renovarla siempre. Para esto, podemos pedirle ayuda al Espíritu Santo para que nos infunda cada día su aliento de paz como en la oración del Veni Creator: «Apúrate en darnos la paz». Podemos también recitar regularmente la hermosa oración de San Francisco: «Señor, haz de mí un instrumento de tu paz»

-Finalmente, como cualquier buen artesano, hay que poner manos a la obra con todo su ser; no contar ni su tiempo ni su esfuerzo. «Si es posible, en la medida en que dependa de vosotros, vivid en paz con todos los hombres» (Romanos 12:18). Hay que pulir nuestras palabras, nuestros actos, nuestros pensamientos para que irradien esa paz cada que se halla la división o el conflicto – en nuestras familias, nuestros lugares de trabajo, de vida – y que se conviertan en bendiciones.

¡Entonces, seremos llamados hijos de Dios!

En este año dedicado a San José, Santo patrono de los artesanos, pidámosle ser nuestro maestro artesano.

Reflexión de LA RED SOCIAL DE ORACIÓN Hozana

 


Voluntades anticipadas

El Arzobispado de Valencia ofrece desde este fin de semana, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley de Eutanasia, el modelo del Documento de Voluntades Anticipadas, también llamado “testamento vital”, para que los ciudadanos, y no solamente los católicos, puedan plantear cómo quieren que sean sus últimos días en términos sanitarios.

Así, desde el Arzobispado “invitamos a todos a rellenar y presentar este documento en los puntos de registro de la Conselleria de Sanidad”, tratándose del mismo modelo oficial de la Generalitat  Valenciana, con las adaptaciones propuestas por el Arzobispado de Valencia y conforme a las instrucciones de la Conferencia Episcopal Española, de tal modo que se cumplen todas las prescripciones legales a la vez que se siguen las orientaciones expresadas por la Iglesia, según el delegado episcopal de la Pastoral de Enfermos y Mayores, Luis Sánchez.

La Conferencia Episcopal Española invita a firmar el Documento de Voluntades Anticipadas, que es la expresión escrita de la voluntad de un paciente sobre los tratamientos médicos que desea recibir, o no está dispuesto a aceptar, en la fase final de su vida. El testamento vital también especifica que se administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos, pero que no se aplique la eutanasia. Además, se solicita una atención espiritual.

DESCARGAR  Informacion-Voluntades-Anticipadas

Descargar DOCUMENTO VOLUNTADES ANTICIPADAS


Homilía XIII del TO-B

¿Cómo compaginarlo?

VER:

Aunque habitualmente oramos por los enfermos, es cuando vamos a un hospital cuando con más fuerza nos golpea la realidad del dolor y la muerte, porque allí vemos “encarnados” el dolor y la muerte, en rostros, en personas que se tienen que enfrentar a esa realidad. Y la experiencia se hace aún más dolorosa cuando los enfermos son niños. Recientemente leí el libro “La casa de las miradas”, de Daniele Mencarelli, cuya acción se desarrolla en el hospital pediátrico “Bambino Gesù”, de Roma. Al contemplar el sufrimiento de tantos niños, uno de los personajes exclama con rabia: “Y luego me hablan de Jesucristo…” Quizá esta misma reflexión nos la hayan hecho a nosotros, o nosotros mismos nos la hemos hecho, porque nos resulta muy difícil compaginar el Dios que es amor y misericordia con la realidad del dolor y el sufrimiento, sobre todo de los inocentes. Sigue leyendo